martes, 7 de febrero de 2012

GRETA GARBO


Fue llamada "La Diosa", "La divina"
Y fue del cine fulgurante estrella
"La mujer que no ríe", Greta Lovisa...
"La Garbo" fue de sin igual belleza.

Su vida estuvo rodeada de misterio
Y a las preguntas de su vida no hacía caso
Se retiró del cine muy temprano
Y vivió recluida hasta su ocaso.

Su enigmática actitud y soltería
Los rumores y los chismes gana
Al no haber novios ni hombres en su vida
Los medios la tacharon de lesbiana.

Relaciones con actrices y escritoras
Se difunden de la noche a la mañana
Con Dolores del Río tuvo amores
Fue su amante esta estrella mexicana.

Con Mercedes Acosta, la escritora
También le acomodan relaciones
Que veintiocho años de cartas y razones
Confirmaron por siempre sus amores.

Con la Dietrich Marlene fue un secreto 
El amor que sintieron mutuamente
Que aunque corto resultó profundo
Y lo negaron permanentemente.

Lesbiana o no, la cara de "La Garbo"
Fue "un arquetipo de belleza humana"
Así lo dijo el semiólogo Barthes
Sin importarle su fama lesbiana.
☺

lunes, 6 de febrero de 2012

IVAN EL TERRIBLE

Aunque su iglesia autoriza
Esposas no más de tres
Don Ivan completa ocho
Casi completa las diez.

La primera es Anastasia
Hija de Zajarin Román
Con esta tiene seis hijos
El terrible don Iván.

La segunda fue María
Hija de una circasiana
La pobre fue envenenada
Solo en la quinta semana.

La tercera fue la Marfa
Vasílyevna, su apellido
Quien tamién fue envenenada
Según lo dijo el marido.

Llega luego Ana Ivánovna
Una plebeya, no miento
Quien después de dos añitos
La encierran en un convento.

Otra Ana, Grigórievn
Es la quinta desposada
También para en un convento
Y esta no le dura nada.

Vasilisa Meléntieva
Es la sexta y tiene amante
El hombre muere "empalado"
Por detrás, no por delante.

Luego viene otra María
La pobre, virgen no estaba
Al otro día la castigan
Dándole muerte ahogada.

La última, otra María
Es la hija de un borracho
Parece que a don Ivan
Solo una puso cachos.
☺

sábado, 1 de octubre de 2011

CLEOPATRA



La historia de esta reina nos seduce,
Y no se encuentra “sabiondo” que no opine;

Que ella era fea, pero tenía su encanto,
O que era hermosa; como salió en el cine.

Lo cierto es que está bien lo que tenía,
Pues con ello, sedujo a dos famosos;
A dos hombres que dominaban todo,
Dos hombres de ese tiempo poderosos.

Ella se casa, según eran sus leyes,
Con su hermano de doce años: Tolomeo.
Con dieciocho ya es mayor la Cleopatra,
Y el buen muchacho no consuma el himeneo.

Cuando en Egipto toda guerra se perdía,
Cleopatra usó un ardid que al mundo asombra,
Se metió en la alcoba del mismo Julio Cesar,
Casi desnuda, escondida en una alfombra. 

Julio Cesar que ya le tenía ganas,
Se lleva la sorpresa de su vida;
El extiende la alfombra en su aposento,
Y le queda Cleopatra allí extendida.

Al otro día amanecen en la cama,
Gozando del amor… en su apogeo;
Mas son pillados por Potino y otro egipcio
Que era su hermano y esposo Tolomeo.

Julio Cesar, ordena al rey, que es Tolomeo,
Que devuelva ese trono a su consorte;
El rey accede, pero declara guerra,
Y como él pierde, ella volvió a la corte.

Ya después de tanta intriga y tanta guerra,
Los amantes descansan a su estilo,
Van gozando de su amor y de sus triunfos,
En crucero placentero por el Nilo.

Finalmente estando los dos en Roma,
Un revés a Cleopatra da la suerte;
Asesinan a su Cesar en palacio,
Y Cleopatra es sospechosa de esa muerte.

Luego con Marco, el romance es diferente;
Dicen que fue violento y tempestuoso,
Tiempos de amor, de celos y de entrega,
Tiempo feliz, y tiempo tormentoso.

Por más que aquellos se amaran mutuamente,
Nunca renuncian a cumplir con sus deberes,
Él, comandante de ejército romano,
Y ella la reina de Egipto y sus haberes.

Marco es jovial, apuesto y mujeriego,
Gran estratega, era fuerte y arrojado;
Ella sutil, tierna, hermosa y seductora,
Conquista al fuerte con su trato delicado.

Duran trece años aquellas relaciones,
Entre Cleopatra y el “fortachon” Antonio;
Amantes son de fantástica leyenda,
Aunque nunca se habló de matrimonio.

Viviendo aquel idilio, se descuidan,
Y sus acciones van ofendiendo a Roma;
Ésta declara la guerra a Marco Antonio,
Y el reinado de Egipto se desploma.

Marco Antonio derrotado y sin un norte,
Recibe, falsa, una noticia de la muerte
De Cleopatra, el amor de sus amores,
Y decide darle final a aquella suerte.

Desesperado decide suicidarse,
Hiriéndose en el vientre con su espada,
Mas no muere de inmediato en aquel acto,
El fue a morir en los brazos de su amada.

Pasado este episodio doloroso,
Cleopatra a Octavio, seducir intenta.
Pero al Octavio no le gustan sus narices,
Y la desprecia con tamaña afrenta.

Haciéndose vestir de seda y oro,
Decide ella cortar su vida ingrata;
Trae una cesta con higos y serpientes,
Mete la mano y una áspid la mata.

Desde entonces Cleopatra es asociada,
Con expertas en amor y seducciones,
Que se inventan las trampas placenteras,
Donde caen como moscas los varones
☺.


Busque Oportunidades

sábado, 23 de julio de 2011

BRIGITTE BARDOT "B.B."



Nació en París, en el siglo pasado, 
En septiembre del año treinta y cuatro. 
Su nombre original era Camille, 
Pero este nombre... le dura solo un rato.

De revista de modas y belleza, 
En el año cincuenta fue portada, 
Con su rostro precioso y muy perverso, 
Se abrió paso como “sexi” ya marcada. 

Vadim la conoce y se enamora, 
Y la lleva hasta un departamento, 
Allí la seduce y la desflora, 
Y ella feliz, por el tan magno evento, 
Le pregunta dichosa al compañero, 
Si después de consumado aquel evento, 
Ya era mujer, pero mujer de veraz, 
Y el le contesta; mujer ciento por ciento.

Feliz B.B., corrió hacia la ventana, 
Y desnuda gritaba entusiasmada, 
Ya soy mujer, mujer ciento por ciento; 
La B.B., se encontraba realizada. 

Roger Vadim la pide en matrimonio, 
Pero su padre lo recibe “a bala”, 
Brigitte, aquí, intenta suicidarse, 
Si el padre el matrimonio no le avala. 

Por fin se casan pasando sus dieciocho, 
Y en Négave, luna de miel pasaron, 
De regreso la B.B. ya era una estrella, 
Y del sexo, como diosa la encumbraron. 

El perfil de Brigitte se va acentuando, 
Con frases que Vadim le fabricaba, 
Y con filmes “atrevidos” para entonces, 
La bomba sexi, casi el cielo ya tocaba. 

En “Los fines de semana de Nerón”, 
Extravagancias de actrices ella crea, 
Brigitte pide, leche de burra, pura, 
Y se baña como lo haría Popea. 

Un millón de francos es su tarifa, 
Por un film que ella protagonizara, 
“Dios creó a la mujer”, del mismo Roger, 
Fue el primero que ese precio le pagara. 

La imagen de B.B., ya está en la cumbre, 
Con su boca sensual, y medio abierta, 
Cabello largo, rubio, algo ondulado, 
Y con ropas que ajustan “su indecencia”. 

En la cinta que ya habíamos nombrado, 
Que con Louis Tritignag protagoniza, 
Se “empelota” con su nuevo compañero, 
Y los celos a Vadim le causan risa. 

Se divorcian Vadim y la Brigitte, 
Y ella al tal Louis, lo lleva su aposento, 
Pero al muchacho lo alista la milicia, 
Y se trunca ese romance de momento. 

El nuevo “Boom” invade este planeta, 
“Bardolatría” dezplaza a otras actrices, 
Como a la rubia Marilyn de “gringolandia”, 
Y otras cuantas con roles de meretrices. 

Mientras B.B. se sigue desnudando, 
En actuaciones y en su vida privada, 
Los moralistas la viven censurando, 
Pero a la estrella poco le importa: nada. 

Sus historias de amor continuarían, 
Gilbert Becaud, siguiente fue en la lista. 
Jacques Charrier le sigue en el romance, 
Y Alain Delon;( no hay quien se le resista). 

Sacha Distel, cantante muy discreto, 
Que la utiliza, queriendo ser famoso, 
Infraganti la pilla con Jacques Charrier, 
Y nadie oculta este escándalo enojoso. 

“Pasé a ser la puerca, horrible, pecadora”, 
(Dijo B.B. con muy claro vocablo), 
“Una mujer quiso sacar mis ojos; 
Mi foto en Roma la comparan con el diablo” 

De Jacques Charrier, quedó ella embarazada, 
Pero a B.B. le asusta ser la madre, 
No quiso al hijo, ni verlo, menos criarlo, 
Y a Nicolás, tuvo que criarlo el padre. 

Amantes, otros mas, que son narrables, 
Cual Sami Frey, o Clousot, el realizador. 
(La esposa de Clousot fue la suicida, 
Cuando B.B. fue y le robó su amor.) 

Un deportista del Brasil, don Bob Zaguri, 
Recibe complacido esos amores. 
Y confiesa el cantante don Bob Dylan; 
Para ella es la mejor de mis canciónes. 

Serge Gainsburg, otro famoso amante, 
Graba con ella, el bohemio cantautor; 
Una canción, en la cual una pareja, 
Cosas se dicen, cuando hacen el amor. 

Un Play boy alemán, muy millonario, 
Gunter Sachs, la seduce con sus cosas, 
Por ejemplo; se eleva en autogiro, 
Y desde el cielo le fue arrojando rosas. 

También intimo con Warren Beatty, 
Y borra las marcas que Gunter le dejó. 
Luego en alcohol, estuvo sumergida, 
Y en su bohemia salió con Gigolós. 

Alain Bougrain, la salva de esa vida, 
Y a los gatitos, su amor les dedicó, 
Pero ese hombre en tres años la abandona, 
Y otro suicidio que intenta la Bardot. 

Cierta vez un vecino va y la acusa, 
De castrar a su burro favorito, 
Porque acoso sexual le hizo a su burra 
Y aquel acto la B.B. no ha consentido.

Bernard D´Ormale, el último de lista, 
No le dura un comino el matrimonio,
Al poco tiempo lo sacó con policía, 
En una riña o trifulca del demonio.



Colofón de esta historia de Brigitte, 
Es que ella siempre será un mito sexual; 
Quizás por siempre amó a su compañero, 
Pero que aquí; no sabemos cual es cual.

☺

lunes, 24 de enero de 2011

Bill Clinton y Mónica




Siendo Clinton presidente
De los Estados Unidos
Tuvo una aventura loca
Que aún los tiene jodidos.

Se consigue una becaria
Que es Lewinsky de apellido
Y convierte sus caricias 
En su hobby preferido.

Lo que más le gusta a Bill
O lo que más le provoca
No es lo grande de sus pechos
Sino el poder de la boca.

Cuando el estaba de pié
Recargado al escritorio
La vieja se arrodillaba
Para hacerse un colutorio.

Ya después con más confianza
Y con un placer sin par
Se inventan otro jueguito
Que es, del tabaco el ritual.

Fueron famosos sus puros
Pues después que los usaban
Se los daba a sus amigos
Para que se los fumaran.

Aquel que fuma el tabaco
Con tan íntimo sabor
Dice que tiene el aroma
De un amarillo licor.

Dicen que hicieron más cosas
Que no hay en ningún manual
Que se divertían como locos
Y que nada les salía mal.

Pero un día todo se sabe
Porque ella suelta la boca
Y le cuenta a Linda Tripp
Y ésta si habló como loca.

Se descubrió aquel pastel
La casa blanca temblaba
Y Bill le paga a Lewinsky
Pa´que la boca cerrara.

La boca de esa mujer
Ahora era peligrosa
Aunque esa misma boquita
Antes fuera tan sabrosa.

Todo ocurre en Casa Blanca
Allá en el Salón Oval
El mismo que ahora le dicen
Con sorna, "el Salon oral".
☺

VELAS MILAGROSAS: SIGNO CAPRICORNIO CARACTERÍSTICAS

VELAS MILAGROSAS: SIGNO CAPRICORNIO CARACTERÍSTICAS

lunes, 9 de agosto de 2010

CUPIDO


Es el niño que a través de muchos siglos, 

Famoso ha sido en la mitología, 
El con sus flechas une los corazones, 
Y convierte cualquier ruido en melodía. 

Era el hijo de Venus y de Marte; 
Los dioses del amor y de la guerra. 
Por eso es que no hay paz en los amores, 
Y tendrá celos, quien al amor se aferra. 

Amoroso es él, y a veces despiadado; 
Tiene dos flechas que a discreción dispara; 
Una es de amor, de romances y pasiones, 
Y la otra flecha indiferencia nos depara. 

Flecha de amor que atraviesa una pareja, 
De dicha cantarán los corazones; 
Mas si es la otra, la de la indiferencia, 
Los buenos quedarán como “güevones”. 

Pero el niño travieso, no es inmune; 
Su propia flecha, se clavó él un día; 
Se enamora de Psique solo al verla, 
Y allí bailó con su propia melodía. 

Como Psique es mortal, y él del Olimpo, 
No debe ella verle la cara ni un poquito; 
Por eso ella con pasión cierra los ojos, 
Cuando Cupido la seduce y le hace rico. 

(Tal vez por eso las mujeres de hoy en día, 
En sus noches de placer y sin disipo, 
Cuando están con su pareja ensimismadas, 
Cierran los ojos, y a pensar en otro tipo.) 

Pero un día la ingenua de la Psique, 
Abre los ojos en medio de quejidos, 
Le ve la cara a Cupido sin reservas, 
Sin saber que con esto lo ha perdido. 

Los castigan por el acto irreverente, 
Y estas almas de amor son separadas; 
A ella le ponen las más terribles pruebas, 
Que va sorteando con fuerza de enamorada. 

Por curiosa, (al fin mujer) la dulce amante, 
Abre una caja allá en el inframundo, 
Y la caja emana un gas que a Psique duerme, 
Dándole muerte en un sueño muy profundo. 

Pero Cupido enamorado va y la busca, 
Cuando la encuentra la saca de ese sueño; 
Ya puede verlo: los dioses los perdonan, 
Y Cupido de la Psique, ahora es su dueño. 

Cupido que es amor, y Psique El Alma, 
Se unieron y de la unión, hija les nace; 
Su nombre fue Placer, (igual Voluptas); 
Voluptuoso placer que satisface.

☺

lunes, 31 de marzo de 2008

EDUARDO VIII



Don Eduardo octavo, amaba a su amante,
Con tanta vehemencia, que por ella dio;

De Inglaterra el trono, cedió su corona,

Y a pesar de todos, con ella se unió.

Wallis se llamaba, de apellido Simpson;
Era la “gringuita”, que a Eduardo atrapó,
Tenía mucha fama de ser “casquifloja”,
Y no era muy buena su reputación.

Eduardo la amaba tan intensamente,
Que por ella entonces, su trono abdicó,
No quiso por ella, seguir de monarca,
Y tan solo un año, cual rey gobernó.

Fue tanto y tan fuerte el amor por Wallis,
Que antes de morirse, Eduardo ordenó;
No ser sepultado, en real mausoleo, 
Quiere que lo entierren, con Wallis, con su amor.

Aunque se especula, que el no tuvo hijos,
Hace poco tiempo, se le confirmó,
Que en Cali, Colombia, le nació una hija,
Una americana, un su fruto de amor.

Historia muy tierna, nada hubo de cuernos,
Tampoco de sexo, solo fue de amor;
Solo que confirma aquel viejo adagio:
“Yo doy mi corona, por tan bella flor”.

☺

EDUARDO II DE INGLATERRA


La Historia nos cuenta, que allá en Inglaterra
Hubo un rey un día; muy poco varón,
Le colocan cuernos; grandes, relucientes,
Solo porque a hombres, entregó su amor.

Eduardo Segundo, fue un rey de Inglaterra,
Nació en el castillo de “Caernarfón”,
De Leonor fue hijo, y de Eduardo primero,
De ésa descendencia, fue único varón.

Conoció él, en Francia, a la Isabelita,
Y en ciudad Bolougne se casan los dos,
A Isabel de Francia le dicen “La Loba”,
¿Qué clase de loba? Lo sabrá mi Dios.

Su gobierno es débil, intrigas no faltan,
Su esposa encabeza la sublevación,
Lo tachan de “raro”, por que tiene amores,
Con unos Despencer, y Piers Gavestón.

Mortimer (Sir Roger), e Isabel su amante,
Los dos le declaran total rebelión;
Los ayuda el Papa, y allá, desde Francia,
Planean su caída y la gran invasión.

Con Eduardo preso; la reina y su amante,
Deciden matarlo, sin más compasión,
Penetran en su ano, daga al rojo vivo,
Y matan a Eduardo, por ser “maricón”.

Dicen los chismosos, o los humoristas,
Que al sentir la daga, solo murmuró;
“Yo muero en lo mío, muero de contento,
Que hombre tan ardiente, que a mí me tocó.”

EDIPO


La Mitología nos cuenta esta historia,
Un caso de crimen e incesto mayor,
De un joven que un día matara a su padre,
Y con su propia madre, después se acostó.

Yocasta y Laio casaronse un día,
Y resulta estéril, por cierto, esta unión;
Se van de consulta y allí les dijeron,
Que si nace un niño matará al “patrón”.

Al poquito tiempo, la hermosa Yocasta,
Trajo al mundo un hijo, un hijo varón,
Y Laio temiendo que éste lo matara,
Al niño ata a un árbol y lo abandonó.

Esa tarde Forbas, paseando en el monte,
Encontrose al niño, este buen pastor;
Apiadase entonces y recoge al niño,
Llamándole Oidipus, con el lo llevó.

Lo llevó a sus reyes, Merope y Polibo,
Y el recién nacido a ellos encantó;
Lo adoptan, lo quieren sin ningún prejuicio,
Y allí en su palacio, el niño creció.

Edipo consulta, oráculo en Delfos,
Y allí le revelan su verdad de horror,
Le hablan del incesto que habrá con su madre,
Y que de su padre será el matador.

Huyendo al destino, no vuelve a palacio,
Y un carro a su paso se le atravesó;
Se forma una riña, Laio estaba en ella,
Y sin saber quien era, Edipo atacó.

Mató pues a Laio, su padre de veras,
Y primera parte, el destino cumplió;
Después llega a Tebas, buscando fortuna,
Y se enfrenta a un monstruo a cual derrotó.

Como recompensa por matar al monstruo,
A Edipo le pagan con cetro y amor,
Lo mandan al lecho de la misma reina,
Ella era Yocasta, la que lo parió.

Así lo predicho, todo se cumplía,
De su propio padre, el fue el matador,
Cayó en el incesto con su propia madre;
Más el fue inocente, nada fue su error.

☺

ANA DE MENDOZA - LA PRINCESA DE ÉBOLI

Dicen que fue de carácter muy altivo,
Que fue rebelde, dominante, apasionada;
Que fue voluble, como todos los Mendoza,
Y que su vida, en su niñez, fue muy calmada.

Que pierde un ojo en práctica de espada,
O tal vez fue por montar en yegua arisca;
Otros dicen que la niña no era tuerta,
Que su ojo se tapaba por ser bizca.

A pesar de su parche en el ojito,
Nos cuentan que era dama muy bonita;
En el día de su boda la describen,
Como novia bonita, aunque chiquita.

La casaron de solo doce abriles,
Con noble segundón de Portugal;
Era Ruí, mucho mayor que ella,
Y el “casorio” no pueden consumar.

Pasa un lustro y la joven señorita,
De miel la luna, ya puede realizar;
En trece años que dura el matrimonio,
Llegan seis hijos a alegrar su hogar.

Ya Princesa de Éboli, es Anita;
Además es Duquesa de Pastrana;
Su marido la colma de riquezas,
Y es famosa por ser muy noble dama.

Cuando muere su marido, ella se aísla,
En el convento que fundó Santa Teresa;
Allí se queda rodeada de sirvientas,
Y la Abadesa la apodó: “monja princesa”.

La leyenda le acomoda sus amantes,
Felipe, el rey, dicen que fue el primero;
Luego le asignan a su “secre”, Antonio Pérez,
Pero nunca lo comprueban por entero.

Ésta historia la montó don Escobedo,
Pero dice Marañón que no fue cierta;
Que una lágrima nada más derrama ella,
Por la simple razón de que era Tuerta.

☺

DU BARRY JEANNE BECU

Es la hija natural de un viejo ex-monje,
Y su madre Anne Bècu de Cantigny;
Aristócrata y condesa fue su abuela,
Y su abuelo, un cocinero de Paris.

Por esa sangre azul que había en sus venas,
En convento para nobles, fue educada;
Se codeó con las niñas de las cortes,
Y salió cual gran dama preparada.

Se empleó con una viuda, de “lectora”,
Y despierta en el sexo, en sus albores,
La viuda sigue a Jeanne y la sorprende,
Cuando entrégale a su hijo, sus favores.

Como era bella, irresistible y seductora,
Atrajo hombres, del común y nobles;
Se convierte en la amante de Du Barry,
Y maneja su lugar de apuestas dobles.

Conoce allí a Richelieu; mariscal-duque,

Y éste a Luis XV, la llevo con sutileza;
El rey se prenda de la nueva madame,
Por su porte, su elegancia y su belleza.

El rey Luis XV, la convirtió en su amante,
Y quiso, incluso, que Jeanne fuera su esposa,
Pero se oponen el clero y la familia,
Y en “favorita del rey”, quedó la cosa.

Con el conde Du Barry, el rey la casa,
Para darle un lugar en la nobleza;
Con esto la introduce en el palacio;
Y su amante, ahora es noble condesa.

Por el hecho de ser “la favorita”,
Se vuelve blanco de las oposiciones,
Y a pesar de conducta irreprochable,
Es atacada con mil difamaciones.

Tras muy cruel agonía, el rey se muere,
Y en un convento, la condesa es recluida,

A instancias de la tal María-Antonieta,
Jeanne marchita lindos años de su vida.

Cuando la sacan de su prisión injusta,
Aún es bella y con riquezas a montón;
Como es soltera y no tiene compromisos,
Tiene amores con Hercule-Timoleón.

Pero Hercule-Timoleón, es perseguido,
Cuando estalla, revolución francesa;
Lo masacran en las calles parisinas,
Y a los pies de Jeanne, traen su cabeza.

Ella es juzgada y sentenciada a muerte,
Su ruego por su vida, salió en vano,
Su cabeza, pierde en la guillotina,
Mientras le gritan: “es la puta del tirano”.

☺