lunes, 24 de enero de 2011

Bill Clinton y Mónica




Siendo Clinton presidente
De los Estados Unidos
Tuvo una aventura loca
Que aún los tiene jodidos.

Se consigue una becaria
Que es Lewinsky de apellido
Y convierte sus caricias 
En su hobby preferido.

Lo que más le gusta a Bill
O lo que más le provoca
No es lo grande de sus pechos
Sino el poder de la boca.

Cuando el estaba de pié
Recargado al escritorio
La vieja se arrodillaba
Para hacerse un colutorio.

Ya después con más confianza
Y con un placer sin par
Se inventan otro jueguito
Que es, del tabaco el ritual.

Fueron famosos sus puros
Pues después que los usaban
Se los daba a sus amigos
Para que se los fumaran.

Aquel que fuma el tabaco
Con tan íntimo sabor
Dice que tiene el aroma
De un amarillo licor.

Dicen que hicieron más cosas
Que no hay en ningún manual
Que se divertían como locos
Y que nada les salía mal.

Pero un día todo se sabe
Porque ella suelta la boca
Y le cuenta a Linda Tripp
Y ésta si habló como loca.

Se descubrió aquel pastel
La casa blanca temblaba
Y Bill le paga a Lewinsky
Pa´que la boca cerrara.

La boca de esa mujer
Ahora era peligrosa
Aunque esa misma boquita
Antes fuera tan sabrosa.

Todo ocurre en Casa Blanca
Allá en el Salón Oval
El mismo que ahora le dicen
Con sorna, "el Salon oral".

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