Mostrando entradas con la etiqueta ANA DE MENDOZA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANA DE MENDOZA. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de marzo de 2008

ANA DE MENDOZA - LA PRINCESA DE ÉBOLI

Dicen que fue de carácter muy altivo,
Que fue rebelde, dominante, apasionada;
Que fue voluble, como todos los Mendoza,
Y que su vida, en su niñez, fue muy calmada.

Que pierde un ojo en práctica de espada,
O tal vez fue por montar en yegua arisca;
Otros dicen que la niña no era tuerta,
Que su ojo se tapaba por ser bizca.

A pesar de su parche en el ojito,
Nos cuentan que era dama muy bonita;
En el día de su boda la describen,
Como novia bonita, aunque chiquita.

La casaron de solo doce abriles,
Con noble segundón de Portugal;
Era Ruí, mucho mayor que ella,
Y el “casorio” no pueden consumar.

Pasa un lustro y la joven señorita,
De miel la luna, ya puede realizar;
En trece años que dura el matrimonio,
Llegan seis hijos a alegrar su hogar.

Ya Princesa de Éboli, es Anita;
Además es Duquesa de Pastrana;
Su marido la colma de riquezas,
Y es famosa por ser muy noble dama.

Cuando muere su marido, ella se aísla,
En el convento que fundó Santa Teresa;
Allí se queda rodeada de sirvientas,
Y la Abadesa la apodó: “monja princesa”.

La leyenda le acomoda sus amantes,
Felipe, el rey, dicen que fue el primero;
Luego le asignan a su “secre”, Antonio Pérez,
Pero nunca lo comprueban por entero.

Ésta historia la montó don Escobedo,
Pero dice Marañón que no fue cierta;
Que una lágrima nada más derrama ella,
Por la simple razón de que era Tuerta.