Cuenta la historia que Alejandro Magno,
Tuvo en su vida raras inclinaciones;
Que el Hefestión de seguro fue su amante,
Que desde chicos unieron corazones.
Eliano, afirma en su “Varia Historia”,
Para decirlo nos deja un parangón:
Como Patroclo el amante fue de Aquiles,
Don Alejandro, lo fue del Hefestión.
Su padre y su madre preocupados
Por despertar su gusto por las “nenas”,
Le traen prostituta a que lo entrene,
A Kellixeina , la más “buena” entre las “buenas”.
Pues Alejandro tres veces se les casa,
Con Rosana, Estateira y Parysatis.
Tiene una amante; mas lo otro… no le pasa.
Bagoas; eunuco de excepcional belleza,
Un jovencito que fue amante de Darío
Ahora llega a las manos de Alejandro,
Y este lo toma muy feliz diciendo es mío.
Alejandro a Bagoas mucho mima,
Le da riquezas y honores sin pereza,
Cuenta Plutarco que una vez en los festejos,
Frente a sus tropas y sin pena va y lo besa.
Su concubina que es Barsine , la preciosa,
Que no lo tiene desde… no sabe cuándo,
Entra a su cuarto y sorprendida encuentra,
A su marido con Bagoas fornicando.
La vida amorosa de Alejandro,
No fue mal vista, ni loca, en esa era,
Cuando los hombres con mozos se acostaban
Mucho más rico si un eunuco fuera.
